sábado, 17 de abril de 2010

Un laboratorio con mucha Calidad

Ya en el 2006 había muchas críticas de que el hospital no funcionaba bien. Así que a los macacos se les ocurrió que sería una buena idea que el laboratorio tuviera un certificado de cumplimiento de las Normas ISO para distraer al público. La macaca No-eh-no lleva muchos años diciendo que los trabajadores y los pacientes del hospital, así como los políticos de la oposición, somos todos unos mentirosos y que lo único que queremos es dar mala fama al hospital por decir que las cosas no van bien allí. Así que parecía una buena idea pagar por la obtención de un certificado que diría que el laboratorio del hospital tenía muchísima calidad. De ese modo pasaríamos a ser el primer laboratorio de Aragón con un papel que aseguraría que somos maravillosos trabajando y lo bien que hacemos las cosas. 

El problema es que las normas de Calidad ISO son sólo una gestión de papeles y los papeles y la ética cumplen una relación inversamente proporcional. Es decir, a mayor papeleo, menor ética.
Para preparar todo el papeleo vino un asesor, que dio una maravillosa conferencia para convencernos a todos los trabajadores del laboratorio que las normas ISO eran lo más... importante en nuestro trabajo. Nada de hacer bien las cosas, eso no contaba; lo importante era tener en regla los papeles.

El asesor era sirio y como debía estar orgulloso de su país sacó a relucir en la conferencia el Código de Hammurabi. A mí, en ese momento, me dió un vuelco el corazón. Se me disparó la alarma de la intuición y supe que a partir de ese momento las cosas en el laboratorio iban a ir mal y, para mí, muchísimo peor.

Yo del código de Hammurabi me acordaba de las clases de historia. De esa lección se me quedó grabada la ley del talion: "ojo por ojo, diente por diente". Mi intuición lo interpretó como que se iba a establecer un régimen policial en el laboratorio. Y el jefe convertiría la ley del talión en su ley: "el que no está conmigo está contra mí". Como así ha sido.

sábado, 10 de abril de 2010

2º AÑO EN EL HOSPITAL

Este segundo año laboral en el hospital se empezó a mostrar claramente el desprecio del jefe hacia mí y las putadas se intensificaron y se hicieron constantes. Aunque yo, entonces, no entendía lo que estaba pasando; pensaba que me sentía mal por mi culpa y que no era capaz de adaptarme al sistema establecido por él.

En ese año, el macaco Mortero salió del área hospitalaria por la puerta grande y se fue a la vera de la macaca No-eh-no. La No-eh-no se lo llevó a su lado de consejero, en premio a su labor como gestor del área del hospital. Le sustituyó el macaco Mazazo que ayudó mucho al jefe en el mantenimiento de su poder y dominio. Se entendían bien y se hicieron muy amigos los dos.

Se dice que detrás de un gran hombre hay una gran mujer. Pues yo creo que también detrás de un machista que se cree poderoso hay una mujer con ansias de poder, aunque en este caso hay dos. Su brazo derecho es la mujer que maneja el personal técnico. Su brazo izquierdo es una no-compañera mía, con la misma categoría profesional que yo pero que gracias al jefe se siente más importante. Las dos le han acompañado desde el principio de su labor de jefe, le han ayudado siempre, han sido su eco y han ejecutado e impuesto su voluntad.

lunes, 5 de abril de 2010

EN EL HOSPITAL

Aquí me encontré sin comerlo, ni beberlo y sin quererlo. Llegados a este punto os diré que soy especialista en Análisis Clínicos y que trabajo en un laboratorio.

El primer día que me encontré en el hospital le pregunté al jefe del Laboratorio que por qué tenía que estar allí. Encogiéndose de hombros me dijo que me querían allí y se quedó tan tranquilo.

Quería averiguar qué había sucedido para que me impusieran el cambio y decidí ir a preguntárselo al Director. Me dieron cita para hablar con él y me encontré con que no estaba en su despacho a la hora convenida. Esperé y esperé y después de una hora decidí que ya había esperado bastante. Supongo que en ese momento estaban reunidos el macaco Mortero, el Director y el jefe de laboratorio, partiéndose de risa. Ese fue el primer momento en que empecé a darme cuenta de que los macacos siempre dan la callada por respuesta a cualquier cuestión planteada por un trabajador, primate normal y corriente.

Desde ese primer momento, en que me encontré trabajando en el Hospital, empezaron las putadas. El primer día que tenía guardia desde que estaba allí, dejé mis cosas en la habitación que tenía asignada. Hacia el mediodía habían desaparecido los muebles y mis efectos personales, incluida la ropa de calle. Tuve que preguntar al jefe y me envió al Servicio de Lencería. Allí pude recuperar mi bolsa y mi ropa.

Esto era un preludio de todo lo que estaba por venir, aunque en ese momento yo no lo sabía. Ese día decidí que era mejor tomarme las cosas con filosofía y que de ese modo posiblemente pasaría todo y podría volver a trabajar con normalidad. No tenía ni idea de todo lo que me vendría encima.

Ya desde mi estancia en el hospital empezaron mis problemas físicos, paralelamente a mi estado de estrés y alteración mental. Lo primero que me apareció fue una rinitis insoportable y que me ha acompañado todo el tiempo. Esta rinitis se agrava con mi estado de nerviosismo, me tapa los oídos, me produce otitis y, lo peor de todo, hace que no pueda pararme de sonar en todo el día. Con lo cual, tengo a mi familia mareada, aunque al final ya se han acabado por acostumbrar.

Lo segundo, también en ese tiempo, fueron unas abundantes pérdidas de sangre que me produjeron una anemia galopante. Era tal la anemia que yo iba todo el día con el ánimo por los suelos; pero a pesar de todo, lo que hice fue tomar hierro y seguir trabajando.

lunes, 29 de marzo de 2010

SEGUNDO LUGAR DE TRABAJO

Realmente iba todo mal, el trabajo se acumulaba de un día para otro. Pero a mí me tenían vetada la información y la organización. Tal como se dice actualmente, me ningunearon, lo que quiere decir que yo no era nadie. Total, una simple mujer, ¿cómo iba yo a poder ayudar a organizar nada? La información de cómo querían hacer las cosas la comentaba el Jefe, que me había tocado soportar, con mi compañero de entonces (es un decir, lo de compañero) y a mí nada de nada.

Ese no-compañero es un graciosillo machista que de trabajar lo menos posible y si tiene una mujer en quien cargar el trabajo más pesado, pues ideal. Le vino al pelo, total, el jefe es el jefe y si él sale ganando, pues, ¿que más le puede pedir a la vida?

Me pusieron muy nerviosa y casi me vuelvo loca intentando comprender qué pasaba e intentando enderezar el trabajo. Entonces me fue imposible entender qué narices podía suceder. El día a día se complicaba cada vez más y mi equipo de trabajo también estaba cada día más alterado. El caso es que el macaco Mortero y el Jefe lo manejaban todo desde su feudo hospitalario y se lo comunicaban por teléfono a mi no-compañero. Y encima se debían de partir de la risa y debían rebosar de orgullo y poder.

Pero claro, las cosas no iban bien y los médicos se empezaron a quejar y siguieron quejándose. Entonces, ¿qué podían hacer los macacos? Lo que no podían hacer era reconocer que quizás la culpa era de ellos. No, eso no era posible.

Los macacos habían desplegado una gran publicidad sobre la importancia de eliminar mi antiguo lugar de trabajo; sobre lo bien que le iría a la población y sobre lo mucho que ganarían con ello. Se habían reunido con el ayuntamiento de la zona, con los médicos del área, habían hablado por la radio, habían salido en los periódicos, etc. Lo típico, lo que más les gusta a los macacos, foto y palabrería.

¿Qué podían hacer en ese momento? Pues fácil, buscar un chivo expiatorio y qué mejor que aprovechar la mujer sin importancia que se encontraba en medio del fregado. Allí estaba yo y allí me encontré, por primera vez, en medio del mobbing que ya lleva durando 5 largos años y que casi acaba conmigo.

Tres meses me dejaron en aquel lugar. Al tercer mes, el macaco Mortero me envió una carta (tirada sobre mi mesa de trabajo) diciéndome que en aquel sitio yo ya no tenía nada que hacer y que debía ir al hospital. Ni siquiera se dignaron a hablar conmigo.

sábado, 27 de marzo de 2010

ARTEMISA Y LOS MACACOS RHESUS

La historia empezó hace seis años; cuando se instaló en el sistema sanitario, del área en que yo trabajaba, la macaca No-eh-no y su equipo. El nombre le viene al pelo porque todo lo niega, incluso la evidencia más patente. El brazo ejecutor que me tocó entonces fue el macaco Mortero, decidido a machacar todo lo que funcionaba bien y volverlo todo patas arriba.

El equipo de la macaca No-eh-no decidió que en el ambulatorio donde yo trabajaba, desde hacía muchos años, había que hacer cambios y que mi sección debía desaparecer; y en eso se concentró el macaco Mortero. Y así me obligaron a quedarme en otro ambulatorio de la zona.

En el nuevo emplazamiento ya había una persona dirigiendo el equipo de trabajo y decidíó pasarme la parte más pesada. Esta persona era hombre, y nuestro jefe también lo era.

Tengo que aclarar que el equipo de la macaca No-eh-no se componía hasta hace muy poco de una mujer, ella, y el resto eran hombres. Su método de trabajo era, y sigue siendo, un régimen totalmente machista, a pesar de estar dirigido por una mujer. Que el gobierno actual tenga mujeres en su composición es únicamente de cara a la galería; los gobiernos han sido, y siguen siendo, regímenes machistas. Las mujeres no aportan nada de su espíritu femenino, sólo se adaptan al comportamiento masculino.

Con todo ello quiero resaltar que yo estaba, y estoy, totalmente sumergida en un ambiente machista, del estilo: las mujeres a callar y a trabajar, y el jefe es el jefe y siempre tiene razón.

Las cosas no iban bien en mi nuevo emplazamiento. La organización de mi nuevo sitio era realmente desastrosa dado que se había eliminado mi antiguo lugar de trabajo muy rápidamente, sin prever sus consecuencias.

sábado, 13 de marzo de 2010

LOS MACACOS

Los Macacos Rhesus son un grupo de monos que han tenido un papel fundamental en la investigación humana.
En el blog de Eduard Punset hay un video muy interesante sobre este grupo de monos, en REDES nº 46.
Dicen en ese vídeo: Los macacos rhesus encarnarían los peores aspectos de la naturaleza humana. Tanto ellos como nosotros hemos desarrollado una inteligencia fina y maquiavélica que es la clave del éxito.
Es un tipo de mono que comparte con los humanos fuertes tendencias al nepotismo y a las maniobras políticas turbias.

Los macacos rhesus viven en sociedades complejas con fuertes jerarquías de dominancia y lazos sociales de larga duración entre los parientes femeninos. Los individuos compiten constantemente por estatus sociales superiores y el poder que de estos se deriva. Y en esa competición emplean agresividad despiadada, nepotismo y complejas alianzas "políticas”.

Las tácticas usadas por los monos para elevar o mantener su poder no son muy diferentes a aquellas que Maquiavelo aconsejaba usar. Los machos alfa, los cuales gobiernan a alrededor de 50 macacos en su "tribu", emplean amenazas y violencia para apropiarse de los lugares más seguros para dormir, los mejores alimentos, y el acceso a las hembras del grupo con las que desean tener sexo. Como los humanos en situaciones comparables, los monos dominantes emplean la agresión de manera frecuente e impredecible como una forma efectiva de intimidación. Los miembros menos poderosos de estos grupos son marginados y forzados a vivir en las fronteras del área ocupada por el grupo, donde son vulnerables a los ataques de los depredadores. Deben esperar allí a que los demás coman primero, y conformarse con las sobras.

Los monos macacos forman alianzas con los individuos más poderosos, e incluso toman parte en acciones para convertir a monos de los escalones inferiores de la jerarquía en chivos expiatorios, una estrategia maquiavélica que un mono de rango medio puede emplear cuando está bajo el ataque de uno de mayor rango.

lunes, 1 de marzo de 2010

El INICIO

Hasta hace 6 años yo era una mujer relativamente feliz; digo relativamente, porque no creo que la felicidad sea un estado permanente las 24 horas del día y todos los días del año. Todo cambió cuando se estableció en Aragón la nueva consejera de Salud y su equipo. Este equipo se instaló con la idea de hacer desgraciada la vida de los trabajadores a su cargo y con ello disminuyó el nivel de felicidad de la población de Aragón. Y conmigo se ensañaron ferozmente.


A mí me gusta mucho la labor divulgativa de Eduard Punset. Me parece muy interesante todo lo que hace y dice y me he tragado todos los programas de televisión de REDES que han emitido. Pero especialmente me impresionó el de los Macacos Rhesus; vi totalmente reflejados en ellos el espíritu del equipo de la consejera de SALUD. De hecho, creo que el gobierno envía a los centros del poder colonias de Macacos Rhesus para tener controlada a la gente normal, manipularla y aumentar el número de población controlada psiquiátricamente. Es una manera de dominarnos y volvernos dóciles para sus intereses particulares. Lo dicho: hay colonias de Macacos Rhesus infiltradas por todo el país.


Por eso intentaré plasmar aquí lo que es el MOBBING: angustia, amargura y enfermedades físicas y mentales que causa en la gente que lo sufre. Lo haré a través de la historia de Artemisa y los Macacos Rhesus; real como la vida misma.