martes, 2 de mayo de 2023

Nueva Cronología de la Historia

 

Como he dicho anteriormente la historia oficial, que todos hemos estudiado, fue inventada a partir de mitos, leyendas y medias verdades, por el teólogo Joseph Scaliger y su discípulo el jesuita Dionysius Petavius.

La Historia tal como hoy la conocemos se ha reescrito y pulido varias veces, pero fueron los clérigos de la iglesia de Roma los que entre los siglos XVII, XVIII y XIX la manipularon, y crearon la Cronología tal y como la hemos estudiado basándose en pasajes de la Biblia.

Además, Petavius  es conocido como el inventor del sistema de citas de “BC y AD” que se adapta a los años del calendario gregoriano, usado en occidente y en otras partes del mundo. BC o AC  representa “Antes de Cristo”  y AD significa “Anno Domini” o “En el Año del Señor”.

También fue Petavius quien, basado en la Cronología Scaligeriana bíblica, calculó que la edad de la tierra era de 6000 años.

Ha habido muchos eruditos que han declarado que la historia de la humanidad estaba falsamente expandida, pero ha sido el matemático Fomenko quien ha estudiado recientemente con métodos matemáticos y estadísticos la historia mundial.

 El doctor Fomenko es el padre de la Nueva Cronología, según la cual, basándose en análisis estadísticos avanzados sobre documentos y referencias astronómicas toda la Cronología Historica está falseada. Fomenko y su colaborador Nosovskiy, después de décadas de investigación, afirman que la historia escrita de la humanidad empieza como muy pronto en el siglo XI y que la mayoría de acontecimientos históricos que normalmente situamos en la Edad Antigua y en la Alta Edad Media, ocurrieron en realidad entre los años 1000 y 1500 AD.

El sistema de calendario que conocemos, con el nacimiento de Cristo hace dos mil años, empieza a aparecer en fuentes escritas tan solo a partir del siglo XVI.

 Anatoli Fomenko es Doctor en Ciencias Físico-matemáticas, profesor y jefe del Departamento de Geometría Diferencial de la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú y tiene una extensa producción documental, que le ha merecido un prestigio internacional. También es autor de varios libros sobre el desarrollo y la aplicación de nuevos métodos empírico-estadísticos para el  análisis de las crónicas históricas, la cronología del tiempo antiguo y la Edad Media.

Su principal colaborador, Gleb V. Nosovskiy, tiene el grado de candidato a doctor en ciencias físicas y matemáticas por la Universidad Lomonosov de Moscú, donde trabaja como profesor asociado en el mismo departamento que dirige Fomenko. Es especialista en teoría de las probabilidades, estadística matemática, teoría de procesos aleatorios, teoría de la optimización, ecuaciones diferenciales estocásticas y simulación computacional de procesos estocásticos.

Fomenko, junto con sus colaboradores, ha creado el fundamento de una reconstrucción integral del mapa cronológico oficial, mediante el análisis astronómico, estadístico e histórico, que permite dotar de un nuevo significado al constructo histórico.

La Nueva Cronología es un conjunto de múltiples y variados métodos de datación que muestran que la historia oficial y su cronología asociada son erróneas y han sido manipuladas.

El trabajo principal se ha centrado en el desmantelamiento de la veracidad del mapa cronológico oficial, en la datación astronómica y en la elaboración de métodos de datación alternativos destinados a crear criterios de construcción del pasado real.

La Nueva Cronología muestra que la historia escrita es muy reciente y que, por múltiples razones, se ha dilatado. Además la historia resultante permite resolver, de forma racional, dudas y misterios de los numerosos anacronismos de la antigüedad. Uno de ellos, es que alumbra la etapa oscura de la Edad Media.

Fue en 1974 que Fomenko inició una investigación de la historia oficial, en la que explora toda la antigüedad y lleva varias décadas haciéndolo. Ve en ella múltiples duplicidades, como si las mismas crónicas hubieran sucedido en diferentes países, y otras muchas contradicciones, como por ejemplo que hubiera una sabiduría astrofísica griega antigua, que parece se olvidó después y que se recuperó en el Renacimiento. Todo ello no parece tener mucha lógica.

Fomenko y sus colaboradores han descifrado las fechas en las constelaciones zodiacales presentes en los templos antiguos, desde el Antiguo Egipto, así como en las profecías bíblicas y en diversos manuscritos históricos. El resultado es que los principales templos egipcios están hechos entre los siglos XII y XV A.D. y las profecías bíblicas se refieren a los siglos XV y XVI A.D.

 Pero lo que más asombra es que a nuestra era le sobran 1000 años de historia.

 

 

 

  

 

 

 

Los Inventores de la Historia

 

 

No hay que ser un gran investigador de la historia para darse cuenta de que en el siglo XVIII se produjo un gran cataclismo mundial, que inició una cadena de luchas que durarían tres siglos. Es muy posible que a este periodo le corresponda el mito del Diluvio Universal, señalado en las Sagradas Escrituras, pues las guerras llovieron por todo el planeta y lo arrasaron plenamente. La ambición de los gerifaltes europeos se disparó en ese tiempo, lanzándose a conquistar y repartirse el mundo.

Los grandes imperios europeos se enzarzaron en una gran carrera de colonización para conseguir el estatus de “gran potencia” y eso requería tener una gran historia. Todo era válido para sus ambiciones y proyectos de hegemonía.

El proyecto de reconstrucción del Nuevo Mundo requería hacer “borrón y cuenta nueva” y hacia ese objetivo se enfocaron los poderes sacros e imperiales del momento.

El poder sacro europeo estaba representado por el Papa de Roma  y sus sicarios, monjes y jesuitas, fueron los artífices del inicio de la manipulación de la historia. El poder Papal se había instalado en los Estados Pontificios y usurpó a Cristo y su imaginería, haciéndolo renacer para el dominio y la sumisión de todas las almas de la tierra. Y digo renacer porque el cristianismo, en verdad, había nacido en Egipto unos siglos antes del Renacimiento.

La Iglesia Católica Apostólica y Romana reinventó a Jesucristo y todo su simbolismo, fijando su nacimiento cuando implantó el calendario gregoriano. El promotor de este calendario fue el papa Gregorio XIII, quien promulgó su uso por medio de la bula Inter Gravissimas, y a partir de 1582 se fue sustituyendo el calendario juliano (anterior) en todos los países de dominio cristiano.

En el Renacimiento toda la vida giraba en torno a la religión y alrededor de ella se reinventó también la historia. Los monjes encerrados en las bibliotecas de sus conventos le fueron dando a la manivela de la imaginación.

Actualmente se cree que Eusebio de Cesárea fue el padre de la historia, después le seguirían San Jerónimo, Teófilo, San Agustín, Hipólito, Clemente de Alejandría  y James Ussher. Todos ellos religiosos.

Pero a la Historia, contada por los anteriores, le faltaba una cosa muy importante para entenderla y ésta es la Cronología; o séase el relato de los hechos históricos ordenados por fechas.

Pues bien, la Historia Antigua, que conocemos hoy en día, es el resultado de un largo trabajo de varias generaciones de cronólogos desde el siglo XVI al XIX.

Se considera a Josephus Scaliger el fundador de la Cronología como ciencia. Sus obras principales sobre Cronología son “Opus Novum de Emendatione Temporum” de 1583 y “Thesaurus Temporum” de 1606. Se dice que intentó reconstruir la obra de Eusebio de Cesárea pero que le fue imposible por tener ésta muchas lagunas.

De Emendatione Temporum es el primer trabajo que construye el mapa cronológico de las grandes civilizaciones humanas, sobre las que se ha edificado la historia oficial.

Los trabajos de Scaliger los retomó y acabó mayormente el cronólogo Dionisius Petavius. Sus obras más conocidas sobre cronología son “De Doctrina Temporum” de 1627 y Rationarii Temporum de 1640.

La base de la cronología de Scaliger es la tradición eclesiástica y a lo largo de los siglos posteriores la historia siguió siendo predominantemente eclesiástica y por lo general  escrita por religiosos. Así, Scaliger fue teólogo y Petavius jesuita, autor de escritos teológicos.

La Compañía de Jesús dice oficialmente que nació en el año 1540, pero en realidad fue en 1725 en Roma. Apareció en el marco del Tratado de Viena de 1725, momento en que se pacta el reparto del mundo y se planifica su colonización europea coordinada. Los jesuitas fueron el brazo armado del Papado y se encargaron de iniciar el trabajo de reconstrucción de la historia de forma integral, a gran escala, alterando toda la documentación existente hasta el siglo XVIII. La Compañía, autorizada por el Vaticano, y con el apoyo y la colaboración de los poderes imperiales europeos, fue la encargada de crear la base documental de la historia sagrada, con un mapa cronológico hecho a medida de los intereses de todos los poderes del momento.

Pero no fueron los jesuitas los únicos manipuladores de la historia, a éstos hay que añadirles los francmasones. La francmasonería nació también el siglo XVIII y participó de manera coordinada con la Compañía en la reconstrucción de la historia global para facilitar, de este modo, la repartición de poderes y apoyar el asentamiento, y el derecho de los gobernantes a sus posesiones. 

 Así, los trabajos  de Scaliger y Petavius se perfilaron durante los siglos XVIII y XIX, siendo maquillada la historia por capas y capas historiográficas incluidas posteriormente. Hecho todo a base de mitos y leyendas.

miércoles, 26 de abril de 2023

La Historia nos miente

 

Como ya he comentado anteriormente, la historia, que nos han obligado a estudiar, ha sufrido una manipulación monumental a lo largo de los tres siglos pasados; toda ella es una mezcolanza de medias verdades y mentiras. Jugando con el mito y la fantasía se ha construido el pasado y se han borrado hechos reales. Lo cierto es que nos han escondido la realidad.

¿A qué es debido? Fácil de explicar: la historia oficial es una obra política y religiosa. Los poderes fácticos desde hace tres siglos la han ido construyendo a su antojo.

 Y no lo digo yo; hay unos cuantos historiadores que nos lo indican.

Henry Kamen es un historiador afincado en España, que estudió en Oxford y se ha dedicado a escribir sobre nuestra historia.

Según Kamen: “La historia de España es una sucesión de fake news y ha publicado un libro titulado La invención de España”.

Dice que una gran parte de lo que los libros de texto nos han enseñado como hechos históricos son leyendas imposibles de verificar.

También señala que, “a finales del siglo XIX se empieza a instituir el sistema de enseñanza obligatoria en los colegios, se llega a un acuerdo de sobre que materias había que educar a los niños. Lo más fácil era memorizar reyes y presidentes y ahí se optó por simplificar muchos capítulos de la historia de España, a menudo con criterios políticos”. Y es que los mitos fortalecen identidades, según él.

Todos sabemos que la historia la escriben los vencedores y que los niños son los más fáciles de moldear. Los pueblos se educan desde la infancia.

 Lo cierto es que en el siglo XIX, con la repartición del mundo entre el Papa, las coronas y los masones, se inventó la historia de todos los estados del planeta. Mitos para hacer estados fuertes.

Enrique Sueiro es un experto en comunicación reputacional y directiva y ha escrito un libro titulado “Mentiras creíbles y verdades exageradas. 500 años de leyenda negra”. Ha repasado y contrastado fenómenos significativos de la historia de los últimos cinco siglos de España y comenta: “ahora se llaman fake news pero en realidad es la desinformación de toda la vida. Ya existía en el siglo XVI”. El autor considera que la historia está repleta de mentiras flagrantes y de verdades exageradas.

El escritor, politólogo y divulgador histórico, Javier de Santamaría dice: “La historia de España está plagada de tópicos y bulos que hacen mucho daño a quien quiere conocer la verdad” Ha escrito un libro titulado “Fake news del Imperio español”. Él afirma: “La historia debe ser contada con rigor, no con mitos, cuentos y equivocaciones conscientes o sino la intención del divulgador será poco honrada”.

En marzo de 2012 tuvo lugar en la Aljafería de Zaragoza una jornada sobre la “Manipulación de la Historia”, organizada por la Asociación de Exparlamentarios de las Cortes de Aragón.

El coloquio giró en torno al historiador y novelista José Luis Corral, el escritor José Luis Merino y el escritor Adolfo Burriel. Los tres buenos conocedores del tema a debatir.

José Luis Corral es profesor de historia medieval en la Universidad de Zaragoza. Esto es parte de lo que dijo en dicho coloquio: “…la historia ha sido utilizada habitualmente por el poder, es eso que llamamos los historiadores el “uso público de la historia”. Ha sido mal utilizada por el poder, casi siempre para justificar el presente…

Es un contrasentido enorme proyectar el presente en el pasado, se proyecta sobre el pasado y esa proyección sobre el pasado hace que el presente cambie el pasado y que España, la idea de España, se presente como un continuo, un mismo país, una misma idea, incluso un mismo territorio desde Adán hasta nuestros días, y no exagero…

La visión del pasado que se hace desde el poder es una visión monolítica que confunde a la gente e incluso confunde a los historiadores, desafortunadamente para los propios historiadores. En un pasado lejano no había diversidad de opiniones al respecto. Ese monolitismo, ese control férreo sobre el dominio del pasado, hoy diríamos por la información, estaba en manos de la clase dirigente, estaba en manos del poder establecido, del poder dominante y no había posibilidad a la discrepancia”.

 José Manuel Bielsa-Gibaja estudió Ciencias de la Información y es editor web, asesor en Comunicación Política y Técnico en Social Media; ha escrito un libro titulado “Y si la Historia Nos Miente”.

Este autor comenta: “Se diría que el poder tiene permitido mentir para perpetuarse, cosa que lleva siglos haciendo, a cambio de que las masas puedan obrar en consecuencia para preservar sus derechos o su nivel de vida”.

 Así es, nos mienten y manipulan por poder y dinero.

 

La Gran Brecha Humana del siglo XIX

 

En el siglo XVII se disparó la gran ambición humana de los regentes europeos que ostentaban el poder hasta ese momento, que eran cuatro gatos y además todos parientes. Hasta entonces había habido un cierta paz, en todos los pueblos del mundo, mantenida por la nación hebrea; estando ésta formada por pueblos que creían en un Dios único y verdadero. Era una nación de pueblos repartidos por todo el planeta.

Estos gobernantes, pensaron que el trozo que dominaban era muy pequeño en comparación con la inmensidad de la tierra y que ellos, que provenían de la élite de tribus muy antiguas, tenían derecho a poseer el mundo.

Para ello necesitaban un nuevo Orden Mundial y empezaron la manipulación con el fin de someter todos los rincones del planeta. Eran cuatro gatos pero consiguieron dominar millones de personas.

Eran de una inteligencia y conocimiento supremos, así que no les costó nada llegar a la conclusión de que a la gente se la somete mejor cuando todos tienen las mismas creencias; es decir la misma religión. La cosa es imposible cuando cada uno es de su padre y de su madre. Una sociedad con religiones varias y gente tolerante no hay por donde cogerla; hay que abrir muchos frentes diferentes.

Por tanto, decidieron inventar el Cristianismo Apostólico (basado en el Nuevo Testamento) y Romano; de esta manera, con la mentira del Cielo y del Infierno, conseguirían dominar el mundo.

Crearon la figura del Papa, como gobernante de las almas en la tierra y lo instalaron en Roma, capital de Los Estados Pontificios. El Papa gobernó directamente en estos Estados hasta 1870, momento en que los gobernantes del Sacro Imperio Romano Germánico decidieron reducir sus posesiones a la Ciudad del Vaticano.

Pero para crear el Nuevo Orden tenían que eliminar el Antiguo y así comenzó el Renacimiento, con matanzas por doquier.

Para empezar crearon las Órdenes Monásticas, el ejército del Papa, tanto espiritual como material. Porque el Papa y su ejército no tenían nada de santos; eran más bien satánicos. La misión de estas Órdenes era evangelizar la tierra, borrar toda la historia antigua y aniquilar a todo aquel que hubiera tenido protagonismo en el Antiguo Orden. O séase, usar el escarnio, la extorsión y matar principalmente al pueblo hebreo y al mameluco (gitanos actuales), que habían sido los protagonistas más importantes del desarrollo en el Antiguo Régimen.

En 1725 se fundó La Orden de La Compañía de Jesús, el ejército al servicio del Papa Romano. Un ejército que empezó extorsionando y matando en la Península Ibérica, un lugar donde entonces había muchos pueblos hebraicos; considerados éstos ateos porque no creían en Cristo. Su lema es IHS, que significa Iesus Hominum Salvator” y para salvar a los hombres  crearon La Santa Inquisición. Fue entonces, y sólo entonces, en el siglo XVIII, que pudo actuar la Inquisición y no fue abolida hasta bien entrado el siglo XIX.  

En Europa se creó el Sacro Imperio Románico Germánico (Hermanado) y empezaron las luchas por el dominio de todos los territorios del mundo.

Estas luchas concluyeron con la creación de los Estados. Con la extorsión, la matanza y la expropiación, los jesuitas consiguieron hacerse ricos y poderosos y también hicieron ricos y poderosos al Papa y a los reyes de los estados nacientes.

¿A ver si no, de dónde creéis que proviene toda la riqueza de esta gente que no tenía oficio ni beneficio?

Resultado de la matanza de todos los pueblos antiguos, se abrió una gran brecha en el mundo. Esa gente arrasó la tierra; avanzaron quemándolo y destruyéndolo todo. Tenían una gran afición por el fuego.

Destruyeron pueblos, mataron padres de familia, destruyeron linajes y obligaron a cambiar de nombre a todo quisqui. Así hicieron borrón y cuenta nueva.

En el siglo XIX la tierra estaba desolada y la gente también.

A partir de los siglos XVIII y XIX se generó una ingente cantidad de huérfanos pululando en Europa. Niños a los que se les habían robado sus raíces, su nombre, su linaje y su sustento. Niños que pasaron a ser los esclavos de la Edad Moderna. De ellos se alimentaron las fábricas y los terratenientes mundiales. Con ellos y los pobres que quedaron se enriquecieron los nuevos Estados.

Los satánicos jesuitas lo consiguieron.

 

 

lunes, 24 de abril de 2023

La Historia Distorsionada

 

Os voy a contar una historia, una muy verdadera, mucho más que las múltiples patrañas que nos han obligado a estudiar en la escuela.

Es posiblemente nuestra historia real, bueno, la que entiendo yo que más se aproxima a la real. Lo cierto es, que los acontecimientos acaecidos durante el periodo de la Edad Media han sido borrados por los poderes fácticos, que nos han sometido durante los últimos siglos. Hay un gran agujero negro en la historia del pasado milenio. La exacta realidad, posiblemente, no la conoceremos nunca.

La historia toda es un batiburrillo de mitos, leyendas, fábulas, historietas, medias verdades y mentiras varias. Toda entera está manipulada y tergiversada para eliminar, de un plumazo, nuestra antigua identidad, para borrar del mapa lo que éramos y lo que conseguimos antes de la Edad Moderna.

Para ello destruyeron la biblioteca de Alejandría los que ostentaban el poder al inicio de la Edad Moderna, o séase el Papa y sus compinches, los del Sacro Imperio Románico Germánico. Y la biblioteca no es que estuviera en un lugar con ese nombre, sino que estaba dispersa por todo el mundo. Eran los manuscritos  y documentos de las gestas de nuestros antepasados. Era la vida y la identidad de nuestros ancestros que borraron de un plumazo. Sus logros y sufrimientos, su misma existencia, se desvaneció y con ello nos robaron nuestra identidad primigenia.

Y todo fue realizado por monjes y jesuitas, el ejército papal de principios de la Edad Moderna.

Resultado de todo ello es la existencia de un gran agujero negro en la historia del  siglo pasado, en la época de la Edad Media. El gran San Jorge se la ha tragado con la ayuda de su dragón.

Los monjes y jesuitas expoliaron todos los manuscritos existentes en el mundo, hasta ese momento y, a partir de entonces, construyeron sus monasterios y se encerraron a cal y canto, con la misión de reconstruir la Historia mundial.

Fue el inicio de la censura que tan en boga está en nuestros días.

Anatoly Fomenko es un matemático ruso que, en la década de los 70 del siglo pasado, se dio cuenta que, según la astrofísica, la cronología de la historia no cuadraba con la que nos han contado en colegios y universidades. Lleva años investigando la historia, utilizando la estadística y la astronomía, con la colaboración de Gleb Nosovsky y otros colegas rusos.

 

¡Qué nadie ponga el grito en el cielo! No os ensañéis conmigo. Yo sólo soy el mensajero.

 

La verdad, pienso que hay muchos historiadores que son perfectamente conscientes de que la historia está manipulada.

Uno que lo ha dicho abiertamente es Henri Kamen, un historiador afincado en España. Según sus palabras: “la historia de España es una sucesión de fake news”.

En España hay más que lo dicen. El 26 de marzo del 2012 hubo en la sala Goya del palacio de la Aljafería, en Zaragoza, una jornada de estudio de la asociación de exparlamentarios de las Cortes de Aragón sobre la manipulación de la historia. En palabras de José Luis Corral, profesor de historia medieval en la Universidad de Zaragoza, “la Historia es una de las disciplinas más tergiversadas a lo largo de la propia historia”.

 

Ya lo dijo la escritora británica Jane Austen hace dos siglos: “Me maravillo a menudo de que la historia resulte tan pesada, porque gran parte de ella debe ser pura invención”.

O, el escritor Pio Baroja: “La historia es siempre una fantasía sin base científica, y cuando se pretende levantar un tinglado invulnerable y colocar sobre él una consecuencia, se corre el peligro de que un dato cambie y se venga abajo toda la armazón histórica”.

final feliz

 

Escribo ésto, después de mucho tiempo, porque quizá alguien tenga la curiosidad de saber si Artemisa acabó con la vida arruinada o no. No en vano un jefe de personal le auguró que los dirigentes del Salud le desgraciarían la vida y la verdad es que lo intentaron tenazmente, durante más de doce años…pero no lo consiguieron, ya que al final la felicidad le llegó.

Fueron muchos años duros, de lucha legal y de malestar físico y mental, que acabaron con una pena judicial de cinco años de suspensión de empleo y sueldo. Cinco años sin ingresos y sin cotizar a la Seguridad Social, con lo cual ha tenido que retrasar su jubilación. En este mundo sociopolítico grandemente corrupto, el denunciar la corrupción es un crimen castigado judicialmente.

¿Ganaron los demonios que la intentaron aniquilar?... Sí y no.

Ellos pueden pensar que sí pues consiguieron quitarle su puesto de trabajo. Pero yo creo que en realidad no, pues fueron puestos en la picota y el resquemor se les ha quedado para el resto de sus vidas. Incluso el Jefe y su Segunda pusieron una denuncia judicial porque, según ellos, Artemisa los había desvalorizado. Ya veis, los malos siempre dan la vuelta a los hechos. Los pobrecitos estaban rabiosos porque no podían ascender en el escalafón sanitario. Igual se pensaban que si la justicia les daba la razón podrían lavar su imagen. Pero no, el juez no pudo hacerlo y eso que lo intentó durante largo tiempo. El juez estaba de parte del Jefe y buscó y rebuscó alguna causa para penalizar a Artemisa y que ésta pagara al Jefe y a su Segunda una sustanciosa cantidad de dinero. Pero nada, que no lo consiguió y tuvo que sobreseer el caso.

¿Perdió Artemisa?... Sí y no.

Por una parte sí, porque perdió cinco años de trabajo. Por otra parte no, porque al acabar los cinco años de suspensión, consiguió un puesto de trabajo en un buen lugar; un sitio donde se trabaja en equipo y con un ambiente laboral fantástico. Un lugar donde recuperó su autoestima; que era lo que ella más deseaba.

Porque el fin del mobbing es aniquilar a la persona, despreciarla, desacreditarla, denigrarla y conseguir que su autoestima caiga por los suelos.

Gracias a su fuerza de voluntad Artemisa consiguió superarlo.

 

A partir de ahora seguiré escribiendo sobre un tema que llevo analizando desde hace tiempo, un tema muy relacionado con el mobbing y la aniquilación de nuestros antepasados, y ese tema es…la Historia. Porque la Historia mundial no es, ni mucho menos, como nos la han contado.  

domingo, 1 de mayo de 2016

¡Vigilad, trabajadores, vigilad! ¡Los macacos nos roban!

Los macacos ladrones andan sueltos en el Salud. Bueno, a decir verdad no sólo en el Salud; están por todas partes, pero yo me ceñiré al Salud, que es lo que mejor conozco.

Como ya os he contado, el Capitán de Hierro es un gran delincuente de guante blanco, que siempre ha actuado ayudado por otros grandes delincuentes, como son el macaco Molino y el macaco Elangelito, con total impunidad judicial. Los tres son grandes prevaricadores y ladrones de plazas, provocando mobbing y desgraciando la vida de los trabajadores del Salud. Y no sólo la mía, sino la de más gente.
Como malhechores que son, los pacientes y los trabajadores les importan muy poco y su único interés radica en adquirir poder y dinero; que para eso trabajan, al fin y al cabo. El fin justifica los medios y ellos han de satisfacer su ego. 
Y como nadie les para los pies, ya que los jueces son igual de miserables, así seguirán hasta que se jubilen. 

Lo cierto es que los macacos siempre han colocado en las Jefaturas a los tipejos más trepas y sinvergüenzas, pero desde la Consejera No-eh-no han tenido más vía libre para practicar sus fechorías. El Salud siempre ha sido un lugar de chanchulleo y mangoneo, y últimamente más.

Al Capitán de Hierro lo colocaron de Jefe, a dedo por supuesto, hace ya algo más de dos décadas y después de un par de años trabajando como facultativo interino. Bueno, eso de trabajar es un decir, porque pronto se rebeló contra su Jefe y se negó a hacer cosa alguna, durante una buena temporada. Ya entonces demostró ser un buen trepa y le amargó la vida, todo lo que pudo y más, con la perversa intención de que se fuera lo más rápido posible y así poder él ascender a Jefe. Porque lo que más le gusta al Capitán es no dar un palo al agua y cobrar por todo el morro.

El Capitán de Hierro, durante el tiempo que lleva en la Jefatura, ha puesto de patitas en la calle a tres Analistas Clínicos, robándoles la plaza que tenían en propiedad y ganada por oposición. Y todo porque no eran buenos pelotilleros, cambiándolos por contratados que sí que saben hacer muy bien la faena de lameculos.
Al primero que echó a la calle, un hombre, lo acribilló a juicios que eran recurridos por el Analista y siempre acababa ganando éste. Pero cuando el juicio acababa, ganando el Analista, el Capitán conseguía que el Salud le pusiera otro juicio. ¡Cómo al Capitán no le cuesta ni un euro la Injusticia!
Naturalmente, el Analista dejó de recurrir y renunció a su plaza. ¡Es qué si no, hubiera acabado arruinado!
Fuera de juego ya el primer Analista, empezó a hacer mobbing a otro Analista, esta vez una mujer. Otra persona que no toleraba sus chanchullos.
La mujer resistió unos pocos años, con bajas continuadas. Pero la pobre acabó con dolores de espalda muy fuertes e incapacitantes, hasta el punto de que tenía temporadas en que se quedaba inmóvil total. Fue operada dos veces de la espalda y al final le dieron la 
Incapacidad Permanente.
Fue cuando ya tenía fuera de juego a esta Analista, cuando empezó a cargar contra mí. Y mi historia ya la conocéis todos.

Su mayor aliada es la Cabo de Hierro, es la que daría su vida por él. Es la supervisora de enfermería del laboratorio y lleva muchos años trabajando con él, gracias a que es la perfecta lameculos. Es tan miserable como el Capitán; lo lleva en el alma. Y por supuesto fue el Jefe quien le dio el cargo de supervisora, digitalmente.

La Cabo siempre ha manejado los contratos de laboratorio como a ella le ha dado la real gana. Lo que significa que los más largos y mejores siempre han ido a parar a sus amigas pelotilleras del Capitán; las mejores lameculos.
Así ha conseguido que algunas técnicos de laboratorio, que por supuesto se han hecho muy amigas suyas, recién salidas de la escuela hayan conseguido hacer muchos puntos, gracias a que nunca han dejado de trabajar y han empalmado siempre contratos. A las que por casualidad caen por el laboratorio y no hacen la pelota al Capitán, nunca más las vuelven a contratar.

El problema es que el Salud es un sistema sanitario corrupto y perverso, donde abunda el latrocinio. Desde que llegó la Consejera No-he-no los Jefes puestos a dedo han brotado como setas, pero podridas.

El caso es que nos deberíamos implicar, todos los ciudadanos, en el control de los macacos. Deberíamos exigir que cesen a todos los Jefes puestos a dedo y nombren sólo los estrictamente necesarios, como son los directores y gerentes de hospitales, jefes de personal y de gestión y el director gerente que coordina la red hospitalaria. Todos los demás sobran.
Deberíamos escoger entre los trabajadores, por servicios, un jefe que sólo durara cuatro o cinco años y después de ese tiempo cambiarlo; con la posibilidad de que si es corrupto cesarlo del cargo.
De esta manera no habría jefes ladrones, que se creyeran los amos del cortijo, como el Capitán de Hierro.

Porque al paso que vamos: ¡Vamos a la quiebra total del SALUD!