miércoles, 3 de mayo de 2023

Factoría de Ficción y Fantasía

 

En mi paseo por la historia, que llevo realizando desde hace algún tiempo, he observado la gran desinformación que nos han colado desde el siglo XIX.

La fabricación de información falsa no es algo nuevo. Aunque actualmente los medios de propagación han aumentado exponencialmente, el uso de propaganda es antiguo y siempre ha habido manera de diseminarla,

Supongo que la desinformación, el engaño, la mentira y la propaganda han sido característicos de la comunicación desde tiempos inmemoriales pero la campaña que se puso en marcha en el siglo XVIII, por los poderosos del momento, ha constituido las bases de la Edad Moderna y Contemporánea. Es el engaño al servicio del poder.

La invención de la imprenta, dicen en 1493, ayudó a ampliar dramáticamente la difusión de la desinformación. El primer libro de cuentos imprimido fue la Biblia de Gutenberg. Esta fue la primera gran farsa histórica. A partir de entonces, los conflictos, las guerras, cambios de régimen y las catástrofes se convirtieron en motivos para la diseminación de la desinformación. Al mismo tiempo que las noticias empezaron a circular de manera masiva en Europa, los hechos inventados también empezaron a ser difundidos masivamente.

Toda la historia que nos han contado es un constructo narrativo, empezando por la del Egipto Antiguo, cimentada en una gran cantidad de documentos creados “ad hoc” a lo largo del tiempo para dotar de verisimilitud y credibilidad un mundo de mito y fantasía. Es la historia al servicio de la política y la creatividad de los estrategas políticos es impresionante.

Es asombrosa la fantasía que se ha creado en muchos países al estilo de la factoría Disney. Pasear por muchas ciudades es sumergirse en un mundo de Disneylandia y en ningún lugar se percibe mejor que en Egipto. Este país se ha reconstruido desde el siglo XIX de manera apropiada para acoplarla al relato histórico.

Desinformar es, según la RAE, dar información intencionadamente manipulada al servicio de ciertos fines y también dar una información insuficiente u omitirla. Esta táctica es un arma muy eficaz y desde siempre los poderosos han recurrido a utilizar la desinformación como arma de poder.

La primera organización que dejó constancia escrita de la historia distorsionada fue la Satanísima Inquisición. Esta orden religiosomilitar dedicó una gran cantidad de recursos a manejar, filtrar y falsificar datos históricos.

¿Cuál sería el fin que justifica los medios? Sin lugar a dudas poner la religión y los hechos históricos al servicio del poder.

A principios del siglo XVIII se creó la Inquisición como orden militar al servicio del Papa y del Sacro Imperio Romano Germánico; lo de menos es que fuese religiosa. Usaron la religión para esclavizarnos y enriquecerse a nuestra costa. Gracias a ella nos moldearon mentalmente, a golpe de crucifijo, para explotarnos al servicio de los Estados que se fundarían en el siglo XIX y lo que es más importante, al de sus gobernantes y sus esbirros.

Se fundaron los Estados y en cada uno de ellos se inventó su historia antigua, desde tiempos inmemoriales, para su importancia y engrandecimiento. Es decir, para darse autobombo y pasar el platillo. De esta manera pasó la Historia a la condición de mercancía estatal.

Como dijo Pío Baroja: “La historia es siempre una fantasía sin base científica, y cuando se pretende levantar un tinglado invulnerable y colocar sobre él una consecuencia, se corre el peligro de que un dato cambie y se venga abajo toda la armazón histórica”.

La Historia es una Patraña

 

Y no lo digo yo, lo dijo Henry Ford, el fundador de la factoría Ford.

Yo estoy de acuerdo con él, sobretodo en la parte que corresponde a la Historia Antigua y Medieval.

Es real que en la segunda mitad del siglo XVII explotó una crisis de ambición entre las familias poderosas centroeuropeas. Para entonces se había desarrollado mucho el comercio allende los mares y estas familias, que eran descendientes de los primeros gobernantes europeos, se creyeron con el derecho de poseer el mundo entero. 

Estos perversos reptiles coronados por sí mismos, con dinero para disponer de mercenarios, empezaron una serie de guerras entre ellos para marcar su territorio y adquirir muchos más. Luchas que implicaron a la población del mundo entero y que arrastramos hasta nuestros días.

De esta manera se inició la destrucción del Antiguo Régimen, la Edad Media, y se dio paso al Nuevo Régimen, La Edad Moderna.

Para dominar a las gentes y llevarlas por el camino de la esclavitud, que les interesaba mucho, reinventaron el cristianismo y la historia.

La historia tal como la conocemos, la que nos han enseñado en las aulas y colegios, fue desarrollada durante el siglo XIX y XX. La compañía de Jesús, el ejército del Papa, requisó y destruyó la biblioteca de Alejandría y compuso la Biblia Cristiana, con el Antiguo y Nuevo Testamento. No siendo la Biblia nada más que un manifiesto de comportamiento de los nuevos cristianos.

El Antiguo Testamento nos habla de un Dios batallador, justiciero y castigador. Un Dios que nos enviará al Infierno si no nos comportamos como ellos quieren. Y el Nuevo Testamento nos dice cómo nos debemos comportar para que no nos envíen directamente a la hoguera.   

Así fue que La Satanísima Inquisición convirtió en cenizas a todos los que no quisieron pasar por su yugo católico-romano. En los albores del siglo XX casi no quedaba en España una sola persona que no fuera, no ya cristiana, sino católica. Alguna quedaba y Francisco Franco, el dictador se encargó de rematar la faena. Con este acólito del Papa romano fuimos todos poseidos por el catolicismo en España.

La Inquisición, controladora del saber de entonces, instauró la censura, después de requisar todos los documentos públicos y privados anteriores al siglo XVIII. Muchos fueron a parar al crematorio del Infierno, los que no compaginaban con su pensamiento, y otros muchos fueron a parar a la gran Biblioteca Secreta del Vaticano. Ni se sabe lo que allí tienen escondido.

Consecuencia de ello es que nadie sabe, ni puede saber, la historia real antes del siglo XVIII. Todo lo que nos han transmitido ha sido por vía de monjes, enclaustrados en sus conventos medievales, realizando copias de copias de no se sabe qué original. El original ni se encuentra, ni se tiene intención de encontrarlo.

A la suma de la patraña se unieron los intelectuales, monárquicos unos y masones otros, de las universidades creadas en el siglo XIX.

Con la fundación de los Estados en el siglo XIX, por todo el orbe, se inventó la Historia Antigua correspondiente a cada uno de ellos y todas ellas coordinadas por el consenso de sabios y jerarcas mundiales. Todo para adaptar la Historia Mundial a sus propósitos capitalistas. Fue la mejor manera que tuvieron de narrar acontecimientos, ideales y falsos, a personas inocentes que se lo creyeron todo a pies juntillas. La manipulación de las masas siempre ha sido un negocio próspero para los más poderosos. Si algo no existía se inventaba para justificar las acciones determinadas por el poder y si algo que había ocurrido molestaba, se daba un tijeretazo y asunto concluido.

La realidad es que hay una brecha histórica anterior al siglo XVIII y que no tenemos ni pajolera idea de que sucedió antes de ese siglo. La verdad se encuentra en la inmensa bodega del Vaticano. Es un archivo supersecreto al que no puede acceder nadie que no esté controlado por el sistema lagartiano.

¿Qué hay en esa bodega? La Wikipedia dice que es uno de los centros de investigación histórica más importantes del mundo. Posee unos 150000 documentos, más de 650 fondos de archivos distintos y una extensión de unos 85 km lineales de estanterías, que llegan a cubrir unos ochocientos años de historia.

¡Ahí es nada! ¡La más grande cueva de Alí Babá!

¡Ya va siendo hora de que exijamos la devolución de los documentos al pueblo del mundo mundial! ¡Y de que nos deshagamos de los ladrones! 

 

El Condado de Aragón

 

He titulado este artículo como el Condado, en vez de como la Corona de Aragón, porque no creo en absoluto que en la Edad Media hubiera reyes ni Coronas. Según mis investigaciones, el término “rey” y “Corona” es un invento del Nuevo Mundo, es decir del siglo XVIII o quizás del XIX. Aún diría más, que el término rey se empezó a usar a principios del siglo XIX cuando se implantó todo el autobombo y boato de los gerifaltes europeos del momento. Anteriormente, a lo sumo, se dividían los territorios peninsulares en Condados. También la wikipedia habla de Condado de Aragón, aunque después lo pervierte a Reino de Aragón.

No hubo reino de Castilla, ni de Aragón y mucho menos un reino nazarí.

Antes del siglo XVIII la saga de “Los Aragón” fue muy importante para el desarrollo de la Península Ibérica y gran parte de Europa. Fue tan importante en la historia medieval europea que la hicieron desaparecer de la historia de España. Como siempre, la historia la escriben los vencedores y para la Corona española del siglo XIX era muy importante conseguir relegarla al olvido. Los historiadores se concentraron en inventarse y divulgar la historia de España y atribuyeron todos los grandes logros aragoneses a Castilla y a los fantasmagóricos Reyes Católicos. Y como ya sabemos, una mentira muchas veces repetida se convierte en una verdad. Si algo nos han repetido hasta la saciedad es que el Reino de España se constituyó en el siglo XV con la unión de los Reyes Católicos Isabel y Fernando y después de la Reconquista musulmana. ¡Mentira podrida!

Ni existió el matrimonio de los Reyes Católicos Isabel y Fernando ni hubo, nunca jamás, Reconquista musulmana.

Dice la Real Academia de la Historia que “la Corona de Aragón es la formación política nacida de la unión en 1137 entre el reino de Aragón y el condado de Barcelona, establecido mediante el matrimonio de Petronila, hija y heredera de Ramiro II, rey de Aragón, y de Ramón Berenguer, conde de Barcelona. Es, por tanto, una alianza entre dos familias, sellada con un contrato matrimonial, que unía las fuerzas y los dominios de ambas con objeto de solventar las cuestiones internas respectivas y las comunes derivadas de disputarse un mismo espacio de expansión”.

También señala que la unión dinástica recorrió un largo itinerario histórico de casi seis siglos, durante los cuales no sólo se consolidó, sino que, además, la monarquía así surgida conquistó nuevos territorios, primero Mallorca y Valencia y, seguidamente, mediante una notable expansión mediterránea, tanto territorial como comercial incorporó al dominio Sicilia, Cerdeña y, finalmente Nápoles.

He estado recientemente, de turismo, en Budapest y sorprendentemente en la ciudad de Buda, la parte antigua, ondea la bandera de Aragón (llamada antiguamente “El Señal Real”). También ondea en el altar mayor de la iglesia de Santa Ana en Pest… ¿por qué será?

Pues parece ser que en el siglo XIII Violante de Hungría, hija de Andrés II de Hungría, se casó con Jaime I “El Conquistador”. Eso será cierto, pero ¿no es un poco extraño que sólo por eso hayan puesto, actualmente, una bandera de Aragón a la entrada de Buda?... Seguro que hay gato encerrado.

O séase, seiscientos años de dominio histórico europeo verdadero y lo único que nos enseñan en la escuela es una sarta de mentiras sobre los Reyes Católicos y la Reconquista.

Como sigue diciendo la Real Academia, la arquitectura institucional de la Corona de Aragón no conoció cambios substantivos durante los siglos XVI y XVII.

Señala también, que la Guerra de Sucesión española, que fue una conflagración internacional, comportó la desaparición de la Corona de Aragón por la abolición de sus instituciones públicas en 1716... Verdades camufladas entre sartas de mentiras.

Y es que sucedió en 1716, que Felipe V d'Anjou nos invadió, usurpó el territorio peninsular, se atribuyó el dominio del territorio y eliminó nuestros fueros, antiguos derechos constitucionales. Este Angelito vino como “Felipe Duque de Anjou”, amo y señor de la península Ibérica porque, por cierto, entonces aún no habían puesto frontera en Portugal.

Fue a partir de ese momento cuando se empezaron a constituir las monarquías europeas centralizadas.

Fue en aquel tiempo también que comenzó el engaño histórico español, para el realce y la grandeza de los Borbones.  

Castilla se comió Aragón y cagó España

 

¿De verdad podéis seguir creyendo, después de lo que os he contado en el artículo anterior, que los Reyes Católicos fundaron España? Pues realmente no; no lo hicieron. Como dice la Wikipedia, a la muerte del fantasma de la reina Isabel los reinos de Castilla y Aragón siguieron su rumbo independientemente el uno del otro.

Como ya dije, no existe ningún documento que testifique que Isabel de Castilla se casara con Fernando de Aragón. El único papel que nos plasma que Isabel de Castilla y Fernando de Aragón existieron y se casaron es la presunta Bula de Simancas, una Bula emitida, presuntamente, por el Papa Sixto IV en 1471, dispensando a los reyes de sus lazos de consanguinidad, ya que eran primos, para que se pudieran casar.    

En cambio, la wiki nos cuenta otro matrimonio mucho más probable, que se nos ha ocultado en nuestro adoctrinamiento escolar. Eso si seguimos creyendo que Fernando II de Aragón no sea otro fantasma, porque no hay ningún documento fidedigno que nos confirme su existencia.

La wiki nos relata, de manera novelesca, que Germana de Foix, una noble francesa, fue esposa de Fernando II de Aragón y por tanto fue reina consorte de Aragón. A la Iglesia siempre le ha gustado contar la historia, que nos quiere inculcar, a través de la épica y la novela.

De este matrimonio nació el príncipe Juan, destinado a heredar la corona de Aragón. Sin embargo, y para desgracia del mundo entero, el príncipe murió a las pocas horas de nacer. O al menos, eso nos cuentan. La historia novelada de Fernando nos relata que él intentó con mucho empeño tener más hijos varones, cosa que fue imposible y murió sin descendencia.

Y aquí es donde nos sigue troleando la Historia. Dice que Carlos I, nieto de Isabel y Fernando, pasó a ser rey de España, cosa que es una mentira como una catedral. Los Habsburgo jamás reinaron en España.

Es una bonita manera de ligar la historia para justificar sucesos venideros: matar a Felipe el Hermoso, linaje Habsburgo, y hacer pasar a Juana, hija de los Reyes Católicos, por loca. Conclusión, así enganchan las peleas centroeuropeas por la Corona de España.

Y digo que este hecho fue una desgracia para el mundo entero porque fue la verdadera causa de la Guerra de Sucesión Española del siglo XVII. Ya que fue entonces cuando a los poderes centroeuropeos se les disparó la ambición y decidieron enzarzarse en una serie de guerras por la posesión de la tierra entera. Estas guerras serían por la instauración de un Nuevo Orden Mundial y durarían desde el siglo XVII hasta el XX.  

Esto quiere decir que al rey Fernando de Aragón la historia de España le hizo vivir un poco más de 100 años antes de su hora para hilar su engaño.

La realidad es que los poderes europeos del momento, los Lascaris y los Anjou se enzarzaron en una lucha por los territorios europeos y sus colonias. Los Lascaris mutaron posteriormente a los Habsburgo y los Anjou a los Borbones. Y como resultado de esta lucha, los vencedores se repartieron gran parte de la tierra.

Por el tratado de Utrecht Europa cambió su mapa territorial y político y Felipe V, un francés, pasó a ser el amo de la península Ibérica. De este modo un intruso extranjero se nos coló en lo que posteriormente sería el Estado de España.

En 1714 el rey de Gran Bretaña pactó con Felipe V y Luis XIV de Francia obtener el control de las rutas comerciales y numerosas tierras pertenecientes a los condados (feudos) de la Península Ibérica.

También por el tratado de Utrecht, Gran Bretaña exigió como regalo, por ayudar a Felipe V a ser el rey de la península, la zona de Gibraltar y Menorca y amplias ventajas comerciales en el territorio español de las Indias. Así se rompió el monopolio comercial americano que se había mantenido desde la península Ibérica.

En ese tiempo todavía no había una línea divisoria entre Portugal y el resto de la península. Es decir, no existía el Reino de Portugal y hasta el siglo XIX no se constituyó España tal y como hoy la conocemos.

Muchas mentiras nos hemos tragado y no sabemos nada de nuestros antepasados.

¡Ya es hora de despertar!

Isabel la Católica no monta nada

 

El sistema social, actualmente establecido, nos ha mentido y engañado desde su inicio en el siglo XVIII, momento en el que tuvo lugar una gran crisis social y se comenzó la aniquilación del Régimen Antiguo. La Biblia, recopilación de mitos antiguos, y la invención de la antigüedad de los Estados, por parte de sus reinantes, han maquillado toda la historia de la humanidad. La Universidad, el teatro, las novelas, el cine y la televisión han ido instaurando la mentira a lo largo del tiempo. Ya sabemos que una mentira muchas veces repetida se implanta como verdad absoluta y así ha sucedido. La manipulación histórica, con intereses políticos y lucrativos, ha conseguido que la mayor parte de los hechos importantes, sucedidos en el transcurso del hombre sobre la tierra, nos hayan sido transmitidos de forma distorsionada.

Llevan tres siglos engañándonos. Vivimos en un mundo de conspiraciones, noticias falsas y políticos embusteros y manipuladores que nos implantan ideas falsas en el cerebro.

Hurgando un poco en la historia nos podremos dar cuenta de las incongruencias y de la manipulación sobre personajes históricos incómodos que fueron eliminados del retrato de algunos hechos relevantes. Manipulación utilizada como artimaña para alterar y reconducir la opinión sobre el pasado histórico.

Una de las incongruencias más grotescas, que nos han enseñado y repetido machaconamente, es la historia de los Reyes Católicos de España. El dicho de que “tanto monta monta tanto Isabel como Fernando” es una mentira superlativa. No hay por donde cogerlo.

Y ya, el colmo de la mentira es que El reino de España se inicia con los Reyes Católicos.

Como veréis a continuación no es difícil suponer que Isabel la Católica es un fantasma.

Para empezar, nos cuenta la Wikipedia o historia oficial, que el matrimonio fue concertado y oficiado en secreto y sin ninguna pompa. Hasta pone fecha y todo, el 19 de octubre de 1469. Pero eso sí, fue tan secreto que no existe ningún documento que lo avale.

De Isabel dicen que fue reina de Castilla desde 1474 hasta su muerte en 1504 y reina de Aragón desde 1479 hasta su muerte.

De Fernando dicen que fue rey de Aragón de 1479 hasta que murió en 1516 y de Castilla de 1474 a 1504. Es decir que el rey Católico sólo fue rey de Castilla en vida de la reina.

O séase, que parece ser que cuando murió la reina de Castilla no se había fundado nada; es decir, que el reino de España no existía. Pues, cada reino por separado siguió su propio rumbo.

Nos lo dice la Wikipedia: a la muerte de Isabel, Fernando dejó de ser rey de Castilla pues pasó a ser reina la hija de ambos, Juana I de Castilla y el rey sería su esposo Felipe. Sólo tres años después, debido a la muerte de Felipe y a la inhabilitación de Juana, por locura, Fernando pasó a ser regente de la corona castellana.

Pensar que en el siglo XV una mujer pudiera ser reina, en un tiempo donde el machismo estaba a la orden del día y en todos los estamentos sociales, resulta totalmente increíble.

La misma wiki lo señala: Isabel no pudo ser nombrada “de iure” (por derecho) reina de Aragón ya que al existir un varón legítimo éste sería rey y ella reina consorte.

También dice que no había ley sálica en la corona de Aragón, inexistente en Código legal alguno en los territorios de la corona. El sistema de nombramiento era consuetudinario, entronando al varón legítimo de mayor edad. En cambio, existía el llamado “Iure uxoris” por el cual el varón consorte de la reina se convertía en rey por el imprescindible hecho del mando militar.

Y deja muy claro la wiki que tampoco existía ley sálica en Castilla y León.   

Nuestra vida está basada en una gran mentira y las trolas y los engaños son los fundamentos de nuestra civilización.

¡Es hora de despertar!   

martes, 2 de mayo de 2023

Aragón no tiene Historia

 

Así es, Aragón no tiene Historia, como tampoco la tienen Cataluña, El País Vasco ni Andalucía. Toda la historia, de los reinos existentes en la Edad Media, se la ha comido Castilla y ni siquiera sabemos ciertamente si existió un territorio llamado Castilla. Y digo reinos, por decirlo de alguna manera,  pero nadie sabe si en la edad media realmente existieron “Reinos” o si nada más eran “Feudos”. 

Ya he comentado que en el siglo XVII hubo una gran crisis social mundial. Los cuatro gatos que dominaban y explotaban Europa quisieron hacerse los amos de todo el mundo. Se les pasó por la cabeza inventarse que descendían de linajes antiguos, como del rey David, y de esta manera, nos convencieron de que tenían derecho a poseer la tierra.

Para allanar el terreno reinventaron el Cristianismo, organizaron el Sacro Imperio Germánico (que quiere decir Hermanado) y pusieron al Papa en Roma como el rey de nuestras almas. El Cristianismo, a golpe de crucifijo como arma letal, y las guerras de los siglos XVIII, XIX y XX, acabaron de doblegar a las gentes de todo el mundo.

Crearon el ejército del Papa, los jesuitas, que a fuerza de fuego y crucifijo se hicieron los amos de nuestras almas. Y las Coronas gobernantes del momento, junto con los religiosos, nos robaron nuestra tierra, nuestro ser y nuestra historia. Aniquilaron brutalmente a nuestros antepasados, se adueñaron de todo y se enriquecieron a su costa. Crearon un mundo de esclavos. Una esclavitud que ahora es imposible de eliminar.

La Historia que nos han contado, anteriormente al siglo XVIII, está totalmente tergiversada y no parece que tenga un ápice de verdad. La realidad nos la han ocultado entre mitos y leyendas.

El dicho de que “Tanto monta, monta tanto Isabel como Fernando” es una paparrucha. ¿Cómo nos lo hemos podido creer? En una época en que el machismo era imperante en todos los confines de la tierra… ¿va una mujer y pone todos los feudos hispánicos, incluso el de Aragón, a sus pies? ¡Y obliga a toda la península y parte de América a adoptar su lengua!

¡Anda ya! No hay por donde cogerlo.

Somos tan estúpidos que nos lo hemos creído a pie juntillas. Y que conste que yo he sido estúpida durante mucho tiempo… pero ya no. ¡Es hora de despertar!

Ni siquiera hay documentos originales de con quien estaba casado Fernando de Aragón.

La Historia que nos han contado está inventada durante los siglos XVIII y XIX. Se urdió para forzarnos a creer en los Estados, que se inventaron en el siglo XIX, y así convertirnos en patriotas. Necesitaban gente que luchara y diera la vida por su patria, es decir, por su rey; era la mejor manera de tener un ejército enorme de hombres a su servicio sin tener que pagarles un salario.

La historia de España, empieza de verdad, con lo que nos han contado, en lo que se ha denominado “la Guerra de Sucesión Española”. A esta guerra le han puesto la etiqueta de española, pero en realidad de española sólo tiene el hecho de que la península ibérica fue regalada a los Borbones.

Dice la Wikipedia que la Guerra de Sucesión Española fue un conflicto internacional que duró desde 1701 hasta la firma del tratado de Utrecht en 1713. Eso sí que es cierto: fue un conflicto internacional en el que estuvieron implicados los poderes europeos del momento y que acabó repartiéndose el mundo con el tratado de Utrecht.

Hubieron varios frentes de lucha, compitiendo todos para obtener el mejor reparto de la tarta.

En lo que a España concierne, fue un pulso de fuerza por el poder del continente europeo y sus colonias entre los Lascaris y los Anjou; transmutando posteriormente los Lascaris a Habsburgo y los Anjou a Borbón.

Por cierto, anoto aquí que los Habsburgo (Lascaris) jamás gobernaron en la península Ibérica.

 El 11 de abril de 1713, se firmaba en Utrecht el primer tratado de paz entre el reino de Francia, el reino de Gran Bretaña, el reino de Prusia, el ducado de Saboya y las Provincias Unidas.

Por ese tratado acordaron que los feudos de la Península Ibérica, y sus colonias americanas, pasarían a ser propiedad de Felipe V d'Anjou. 

Así  fue como Felipe V d'Anjou, un extranjero, vino a instalarse en la Villa de Madrid y desde entonces comenzó a construirse el reino de España.

Ni visigodos, ni Reyes Católicos, ni Reconquista mora… todo eso son cuentos chinos.   

No, Aragón no tiene historia… ¡La historia real nos la borraron de la memoria colectiva!  

                                                                                                                                                                              

 

Nueva Cronología de la Historia

 

Como he dicho anteriormente la historia oficial, que todos hemos estudiado, fue inventada a partir de mitos, leyendas y medias verdades, por el teólogo Joseph Scaliger y su discípulo el jesuita Dionysius Petavius.

La Historia tal como hoy la conocemos se ha reescrito y pulido varias veces, pero fueron los clérigos de la iglesia de Roma los que entre los siglos XVII, XVIII y XIX la manipularon, y crearon la Cronología tal y como la hemos estudiado basándose en pasajes de la Biblia.

Además, Petavius  es conocido como el inventor del sistema de citas de “BC y AD” que se adapta a los años del calendario gregoriano, usado en occidente y en otras partes del mundo. BC o AC  representa “Antes de Cristo”  y AD significa “Anno Domini” o “En el Año del Señor”.

También fue Petavius quien, basado en la Cronología Scaligeriana bíblica, calculó que la edad de la tierra era de 6000 años.

Ha habido muchos eruditos que han declarado que la historia de la humanidad estaba falsamente expandida, pero ha sido el matemático Fomenko quien ha estudiado recientemente con métodos matemáticos y estadísticos la historia mundial.

 El doctor Fomenko es el padre de la Nueva Cronología, según la cual, basándose en análisis estadísticos avanzados sobre documentos y referencias astronómicas toda la Cronología Historica está falseada. Fomenko y su colaborador Nosovskiy, después de décadas de investigación, afirman que la historia escrita de la humanidad empieza como muy pronto en el siglo XI y que la mayoría de acontecimientos históricos que normalmente situamos en la Edad Antigua y en la Alta Edad Media, ocurrieron en realidad entre los años 1000 y 1500 AD.

El sistema de calendario que conocemos, con el nacimiento de Cristo hace dos mil años, empieza a aparecer en fuentes escritas tan solo a partir del siglo XVI.

 Anatoli Fomenko es Doctor en Ciencias Físico-matemáticas, profesor y jefe del Departamento de Geometría Diferencial de la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú y tiene una extensa producción documental, que le ha merecido un prestigio internacional. También es autor de varios libros sobre el desarrollo y la aplicación de nuevos métodos empírico-estadísticos para el  análisis de las crónicas históricas, la cronología del tiempo antiguo y la Edad Media.

Su principal colaborador, Gleb V. Nosovskiy, tiene el grado de candidato a doctor en ciencias físicas y matemáticas por la Universidad Lomonosov de Moscú, donde trabaja como profesor asociado en el mismo departamento que dirige Fomenko. Es especialista en teoría de las probabilidades, estadística matemática, teoría de procesos aleatorios, teoría de la optimización, ecuaciones diferenciales estocásticas y simulación computacional de procesos estocásticos.

Fomenko, junto con sus colaboradores, ha creado el fundamento de una reconstrucción integral del mapa cronológico oficial, mediante el análisis astronómico, estadístico e histórico, que permite dotar de un nuevo significado al constructo histórico.

La Nueva Cronología es un conjunto de múltiples y variados métodos de datación que muestran que la historia oficial y su cronología asociada son erróneas y han sido manipuladas.

El trabajo principal se ha centrado en el desmantelamiento de la veracidad del mapa cronológico oficial, en la datación astronómica y en la elaboración de métodos de datación alternativos destinados a crear criterios de construcción del pasado real.

La Nueva Cronología muestra que la historia escrita es muy reciente y que, por múltiples razones, se ha dilatado. Además la historia resultante permite resolver, de forma racional, dudas y misterios de los numerosos anacronismos de la antigüedad. Uno de ellos, es que alumbra la etapa oscura de la Edad Media.

Fue en 1974 que Fomenko inició una investigación de la historia oficial, en la que explora toda la antigüedad y lleva varias décadas haciéndolo. Ve en ella múltiples duplicidades, como si las mismas crónicas hubieran sucedido en diferentes países, y otras muchas contradicciones, como por ejemplo que hubiera una sabiduría astrofísica griega antigua, que parece se olvidó después y que se recuperó en el Renacimiento. Todo ello no parece tener mucha lógica.

Fomenko y sus colaboradores han descifrado las fechas en las constelaciones zodiacales presentes en los templos antiguos, desde el Antiguo Egipto, así como en las profecías bíblicas y en diversos manuscritos históricos. El resultado es que los principales templos egipcios están hechos entre los siglos XII y XV A.D. y las profecías bíblicas se refieren a los siglos XV y XVI A.D.

 Pero lo que más asombra es que a nuestra era le sobran 1000 años de historia.