Empecé el proceso legal en julio de 2009, hace casi 3 años. El sindicato no quiso hacerse cargo del caso y me dijeron que me buscara un abogado penalista, pues mi caso lo requería (según un abogado del sindicato).
En octubre del mismo año aceptó la querella el juez y poco después empezaron las declaraciones. El mismo día de mi declaración el juez le dijo a mi abogado que me tocaría pagar las costas del juicio; es decir, que desde el primer día ya sabíamos que lo archivaría. Al año siguiente lo archivó e hicimos la apelación. El mes pasado acabó todo, con el sobreseimiento del caso. En total, tres años de duración.
El gasto monetario ha sido de unos 6500 euros. Un gasto importante para no haber habido juicio y no haber conseguido nada.
Pero no me desanimo, aún puedo continuar: me queda el Contencioso Administrativo.